Después de estudiar aromaterapia me fui decantando por el estudio de la parte olorosa de las plantas - sin olvidar sus propiedades - Cómo actúan a nivel físico y cómo actúan a nivel emocional. Puse todo mi interés y cariño en englobar todo ello buscando que el resultado fueran lociones muy agradables de llevar a modo de perfume pero con la gran diferencia que estos “body mist” se aplican directamente sobre la piel para recibir todo el efecto de los aceites esenciales (via tópica y via olfativa).
Este ha sido mi interés principal. Aguas corporales con un delicioso aroma y que hidratan, refrescan y mejoran el bienestar emocional.


La Brume corporelle vivificante Gaudeo es más que un body mist. Contiene 7 aceites esenciales –no es lo habitual–. Gaudeo, como su nombre indica, está diseñada para promover el buen humor, la actividad, combatir la apatía y el estrés (ayudar a), aunque está pensado para ser de uso cosmético.
Gaudeo se absorbe por la piel y también, y muy importante, interviene el olfato; por eso, su concentración es la que debe ser. No se puede cargar una loción con aceites esenciales en porcentajes elevados, puesto que los principios son activos y no solo olorosos. Demasiada concentración podría ser irritante y, evidentemente, no es lo que se pretende.
A nivel físico, todos los cítricos son en mayor o menor grado antibacterianos, antiinflamatorios, drenantes, anticelulíticos. Mejoran la circulación, ayudan a aumentar las defensas, etc.
No obstante, he preferido centrarme en sus propiedades emocionales ¡Aquí van unas cuantas!


Decimos que la perfumería es de composición natural, cuando todos (o más del 90% de sus componentes) son naturales y no aromas sintéticos confeccionados en laboratorios.
Hay que entender que así como en la naturaleza, los aromas no duran con la misma intensidad con el paso del tiempo (una naranja recién cortada huele mucho más fuerte que a las 3 horas de ser cortada) los perfumes naturales siguen el mismo patrón. Por el contrario, la intensidad y la duración de un aroma sintético (moléculas sintéticas), son más estables y de olor más duradero al poder tener una concentración más fuerte ya que se fabrican en laboratorio.
También hay que recalcar que hay esencias naturales muy intensas como las resinas (patchoulí, sándalo y muchas otras) y también algunas flores como el jazmín que duran muchísimo más que las más volátiles como pueden ser los cítricos. Por último decir que en perfumería natural se utilizan fijadores de origen vegetal (resinas, humectantes, alcohol) que ayudan a estabilizar y a alargar la duración del aroma.
Un aceite esencial es la sustancia líquida, olorosa y con cualidades terapéuticas (más o menos fluída) que se obtiene de las plantas (puede ser de las flores, hojas, planta entera, corteza, piel de frutos) a través de diferentes técnicas. Las más usadas son la destilación, la presión (exprimir) y el “enfleurage” (técnica de extracción a través de grasas). Los aceites esenciales son olorosos aunque no todos huelen bien y en consecuencia, no todos son utilizados en perfumeria (aunque tengan propiedades). En todo el reino vegetal (millones de especies), sólo unas 800 contienen suficientes aceites esenciales para poder ser extraídos.
Las moléculas de los aceites esenciales son beneficiosas tanto físicamente como emocionalmente. La forma más directa de disfrutar de sus cualidades es por el olfato y tópicamente (por la piel) siempre mezclados con un producto portador como puede ser, alcohol, aceite, ceras (el agua no es adecuada porque los aceites esenciales no se pueden disolver en ella). Hay que evitar ponerse los aceites esenciales directamente, pues los hay que son fotosensibilizantes y a veces muy irritantes para la piel. También es interesante saber que no todas las plantas contienen suficientes aceites esenciales para ser extraídos, por lo tanto, no existen aceites esenciales naturales de todas las plantas, flores (artificiales, si).
Es una loción o bruma, pensada para ser aplicada después de la ducha o para cada vez que apetezca. Suelen ser ligeramente hidratantes y pueden contener un poco de alcohol o estar libre de él. Persiguen hidratar ligeramente, refrescar, calmar o por el contrario, activar. Pero eso si: la concentración agentes perfumantes es bastante menor que en una “eau de toilette” o “perfume”, ya que, las aguas corporales están pensadas para aplicarse directamente sobre la piel y si tuvieran mucha concentración podrían ser irritantes. El resultado es delicioso: piel tersa, delicadamente perfumada y con efecto terapéutico para la mente, cuerpo y espíritu.
